Conciliar la protección solar y vistas al exterior

Los tejadillos brise-soleil de aluminio son la solución contemporánea para filtrar el calor del sol sin perder las vistas al exterior.

A diferencia de los toldos tradicionales, que deben cerrarse para protegerse del sol y oscurecen el interior, los tejadillos brise-soleil ofrecen una protección solar eficaz sin cerrar completamente las aberturas. Crean una luminosidad natural y suave en el interior al tiempo que mantienen un vínculo visual con el entorno exterior, tanto en verano como en invierno.

Desde el punto de vista arquitectónico, los toldos también aportan un valor estético añadido. Visten la fachada con un toque moderno y técnico adaptándose al mismo tiempo a diversos estilos de construcción (residencial, comercial, etc...). Además, pueden dimensionarse en función de las aperturas a proteger, ofreciendo así una solución modulable para arquitecto y profesionales de la construcción.

Proponemos varios tipos de tejadillos. ¡ Descúbrelos !

Tejadillo de un bar

Protección solar y aislamiento térmico: los tejadillos con panel aislante (Isotoit)

El tejadillo Isotoit incorpora un panel sándwich aislante. Combina dos revestimientos de aluminio con un núcleo aislante: el tejadillo Top equipado con un panel Isotoit® de 32 mm de espesor. Este tejadillo protege eficazmente la entrada de las inclemencias del tiempo, aportando además un aislamiento térmico adicional. Este diseño reduce la accumulación de calor en verano, ya que el tejadillo forma un escudo térmico sobre el ventanal. Al igual que un toldo extensible, limita el calentamiento de la estancia en verano y contribuye a mantener la casa fresca. La ventaja es su resistencia al viento, a diferencia de los toldos extensibles.

Además de proteger del sol, este tipo de toldos aislantes también actúa como toldo contra la lluvia. Su inclinación fija (alrededor de 12°) permite la evacuación del agua de lluvia, protegiendo la entrada de las inclemencias del tiempo.

La integración arquitectónica está cuidadosamente diseñada: el tejadillo con panel aislante ofrece una estética depurada y contemporánea, con acabados personalizables (por ejemplo, colores estandar como antracita estándar o blanco) para armonizar con la fachada. En resumen, los tejadillos aislantes Isotoit combinan protección solar, aislamiento térmico y diseño.

Estas características los convierten en la solución ideal para mejorar el rendimiento energético de los edificios al tiempo que embellecen su entrada.

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Ocupa las dimensiones del tejadillo
2 paneles de tejadillo
soporte de montaje

Confort modulable: los tejadillos bioclimáticos con lamas orientables

Para ir un paso más allá en la regulación de la luz y el calor, los tejadillos con lamas orientables (conocidos como bioclimáticos) ofrecen una máxima flexibilidad.

La versión compacta del concepto de pérgola bioclimática aplicada a las aberturas de los edificios.

Gracias a las lamas de aluminio orientables de 0 a 45°, el tejadillo bioclimático le permite modular la cantidad de luz solar en función de sus necesidades: puede abrir las lamas parcial o totalmente para dejar pasar la luz en invierno. Mientras que en verano, pueden cerrarse en posición casi horizontal para bloquear la luz solar directa.

La regulación del nivel de luz ayuda a mantener una temperatura interior agradable y a mejorar significativamente el confort en verano, sin sacrificar la luz natural de la estancia. En positión cerrada, las lamas forman un eficaz escudo contra el calor del sol. El tejadillo brise-soleil es comparable a una persiana entreabierta, pero mucho más eficaz. Su ubicación exterior sobre  en ventanal evita la radiación directa en el interior.

Funcionamiento manual

Mitjavila ha desarrollado este tejadillo bioclimático de nueva generación que incorpora un robusto mecanismo de orientación de lamas que no requiere alimentación eléctrica: el tejadillo se ajusta manualmente mediante una sencilla manivela. Este funcionamiento autónomo facilita la instalación (no requiere conexión a motor) y ofrece al usuario un manejo flexible y sin esfuerzo.

Modularidad del tejadillo bioclimático

Cada módulo de tejadillo bioclimático suele cubrir una anchura de hasta 2 m con una salida de aproximadamente 1 m, con 6 lamas paralelas a la fachada. Para aberturas largas o una fachada completa, se pueden unir varios módulos para proteger toda la longitud del edificio.

Robustez ejemplar de las lamas extruidas

El aluminio extruido resiste las inclemencias del tiempo y los rayos UV sin deformarse ni agrietarse, y prácticamente no requiere mantenimiento con el paso del tiempo. Este material confiere al tejadillo una gran durabilidad, esencial para instalaciones permanentes.

Los tejadillos de lamas bioclimáticos combinan armoniosamente con una amplia variedad de estilos arquitectónicos gracias a su elegante diseño. Su estética contemporánea aporta un toque sofisticado a las fachadas. Ya sea en viviendas unifamiliares, edificios de oficinas o instalaciones públicas, el tejadillo orientable se integra a la perfección. En resumen, un brise-soleil de aluminio ofrece una solución duradera que combina la eficiencia térmica y la mejora estética del edificio.

Tejadillos exteriores de aluminio.

Tejadillo bioclimático - dimensiones que ocupa
Tejadillo bioclimático
Lamas para el Tejadillo bioclimático

Hacia edificios sostenibles: los tejadillos fotovoltaicos

De última generación, los tejadillos fotovoltaicos combinan protección solar y producción de energía renovable. Incorporan paneles solares en su estructura, transformando la superficie sombreada en una pequeña central eléctrica.

Tejadillo solar Electra

Mitjavila ofrece, por ejemplo, el tejadillo Solar Electra (instalación independiente), que se monta fácilmente sobre una puerta o ventanal. Puede equiparse con paneles fotovoltaicos estándar de gran tamaño (500W).

Este tipo de marquesina proporciona a la vez sombra en verano y producción local de electricidad que puede utilizarse in situ. Instalado en voladizo sobre la fachada, tiene la ventaja de no ocupar el tejado del edificio para instalar paneles fotovoltaicos. La integración técnica se simplifica enormemente. La incorporación de una marquesina fotovoltaica es, por lo tanto, una forma eficaz de iniciar o completar una instalación de autoconsumo de energía solar en un edificio ya existente.

Toldo Tejadillo Eureka

El Tejadillo Eureka de Mitjavila, es el primer modelo de la gama en alcanzar un voladizo récord de 2 metros gracias a la utilización de paneles fotovoltaicos montados en orientación vertical («instalación en formato retrato») sobre soportes de aluminio reforzado.

Con un voladizo de estas dimensiones, puede proporcionar una amplia cobertura a los ventanales y, al mismo tiempo generar una cantidad significativa de energía solar. La electricidad producida durante el día puede ser utilizada directamente por los equipos del edificio (iluminación, ventilación, recarga de pequeños electrodomésticos, etc.), lo que reduce la factura elécrtica del propietario. Un tejadillo solar produce kilovatios de energía verde para reducir sus gastos de electricidad. Se obtiene así es un «brise-soleil verde», una combinación de confort térmico y sostenibilidad ecológica.

El cuidado acabado de nuestros toldos

Técnicamente, los toldos fotovoltaicos incorporan dispositivos inteligentes para combinar rendimiento y estética. Por ejemplo, una guía de cables integrada permite ocultar el cableado eléctrico y los microinversores bajo los paneles. Esto garantiza una instalación limpia y segura.

También existe la posibilidad de añadir tiras de iluminación LED bajo el tejadillo, lo que puede resultar muy útil para iluminar una entrada o una terraza al anochecer.

Durabilidad de los tejadillos fotovoltaicos

Desde el punto de vista de la resistencia estructural, la fabricación en aluminio extruido de los soportes de pared y los perfiles garantiza une gran resistencia a la intemperie a lo largo del tiempo. Junto con la durabilidad de los paneles fotovoltaicos que elija, el tejadillo solar ofrecerá une larga vida útil.

Tejadillos fotovoltaicos.

Conclusión: ya sean aislantes, con lamas fijas, orientables o solares, los tejadillos son hoy en día una alternativa técnica para la protección solar de los aberturas.

Gracias a estructuras de aluminio duraderas e innovadoras, los toldos permiten controlar la cantidad de luz solar en los edificios. No sacrifican ni la visibilidad ni la luminosidad interior. La gama de tejadillos desarrollada por Mitjavila es un buen ejemplo de esta evolución. Cada modelo de la gama aporta un valor añadido específico a la vez que se integra estéticamente en las fachadas.

Para los profesionales de la construcción y los arquitectos, los tejadillos son un producto imprescindible. De hecho, integrar un tejadillo brise-soleil en un diseño supone ofrecer tanto un mayor confort para los usuarios como una optimización energética del edificio.

En un contexto en el que el rendimiento térmico y la sostenibilidad son prioridades fundamentales, los tejadillos modernos se imponen como elementos arquitectónicos de elección, combinando eficiencia, estética e innovación.

Morgan DENNINGER
Director técnico

Grupo Mitjavila