Estructuras diseñadas para durar

En Mitjavila, la durabilidad forma parte integral del diseño de nuestros toldos, pérgolas, tejadillos, cocheras y soluciones de cierre. No se basa únicamente en la resistencia de los materiales, sino también en la forma en que cada producto se concibe, se monta y se mantiene a lo largo del tiempo.


El aluminio constituye la base de numerosas soluciones de Mitjavila. Resistente, estable y perfectamente adaptado al uso en exteriores, permite crear estructuras capaces de conservarse a largo plazo. Esta lógica consiste en separar la estructura principal de los elementos más expuestos al desgaste o a los avances tecnológicos.


De este modo, una estructura de aluminio puede permanecer en su sitio, mientras que una lona, un motor o un pistón pueden sustituirse de forma independiente. El objetivo es intervenir únicamente en el componente que lo requiera, en lugar de sustituir innecesariamente el producto en su totalidad.


Este enfoque permite, asimismo, aprovechar mejor los materiales y componentes ya fabricados. Una estructura que sigue siendo funcional conserva toda su utilidad, incluso si algunos equipos deben sustituirse o modernizarse a lo largo de la vida útil del producto.

Diseñar productos desmontables, accesibles y reparables

La reparabilidad comienza ya en la oficina de diseño. Durante el desarrollo de nuestros productos, procuramos que los componentes sean accesibles y facilitar su desmontaje siempre que sea técnicamente posible.


Se da prioridad a los ensamblajes atornillados, con pernos o desmontables para permitir las operaciones de mantenimiento sin deteriorar la estructura principal. Los motores, pistones, sistemas de automatismo, lamas, lonas, juntas y accesorios se integran teniendo en cuenta las futuras intervenciones que requiera el producto.


En una pérgola, por ejemplo, debe ser posible intervenir en determinados componentes técnicos sin tener que desmontar o sustituir toda la instalación. La misma lógica se aplica a los toldos y a las soluciones de cierre: un componente sujeto a desgaste o un equipo defectuoso debe poder identificarse, ser accesible y sustituirse de forma selectiva.


Este diseño también facilita el trabajo de los instaladores y de los equipos de servicio técnico. Un producto bien concebido desde el principio permite intervenciones más sencillas, rápidas y precisas. Por lo tanto, el mantenimiento no se considera una etapa independiente del diseño, sino un elemento que debe preverse desde la fase de desarrollo del producto.

Estandarizar los componentes y facilitar la evolución de los productos

La estandarización de las piezas también desempeña un papel fundamental en nuestra forma de diseñar. Cuando resulta técnicamente pertinente, procuramos mantener componentes comunes entre varios productos o varias generaciones de una misma gama.


De este modo, los perfiles de aluminio, la tornillería, los motores, los accesorios, las piezas mecánicas, los soportes o los elementos de fijación pueden compartirse entre distintos productos. Esta continuidad permite simplificar el mantenimiento, la gestión de las piezas de recambio y las operaciones de sustitución.


Cuando una gama evoluciona, nuestro objetivo no es partir sistemáticamente de cero. Por el contrario, procuramos conservar los componentes existentes siempre que sigan siendo adecuados para las nuevas exigencias técnicas. De este modo, una nueva generación de productos puede beneficiarse de mejoras al tiempo que mantiene una cierta compatibilidad con las soluciones anteriores.

Reacondicionar, reutilizar e integrar la sostenibilidad desde la fase de diseño

La sostenibilidad también pasa por la posibilidad de reacondicionar y reutilizar un producto cuando este conserva una estructura y unos componentes que siguen siendo funcionales.


Cuando un equipo puede recuperarse, es posible llevar a cabo diversas comprobaciones: verificación de la estructura, control mecánico, inspección de los componentes, sustitución de los elementos dañados, cambio de las piezas de revestimiento o reparación general.
El objetivo es conservar lo que aún funciona correctamente y sustituir únicamente lo que sea necesario. Este enfoque permite evitar desechar una estructura completa por unos pocos componentes desgastados o deteriorados.


Para que este enfoque sea viable, debe preverse desde una fase muy temprana del desarrollo del producto. En cada nuevo diseño, nuestra oficina de proyectos trabaja tanto en las prestaciones mecánicas, la simplicidad de fabricación y el montaje, como en el mantenimiento, el desmontaje, el acceso a los componentes y su futura sustitución.
Cada evolución técnica supone, por tanto, una oportunidad para buscar una solución más sencilla, más accesible y, cuando sea posible, más compatible con los componentes ya existentes.


En Mitjavila, la sostenibilidad no es una característica que se añada tras el diseño. Forma parte integrante de nuestra forma de desarrollar nuestros productos: diseñar estructuras robustas, facilitar su mantenimiento, permitir su reparación, hacer evolucionar los equipos y dar una segunda vida a los productos siempre que sea posible.

Morgan DENNINGER
Director técnico

Grupo Mitjavila